Usa casco, es por tu bien

Cómo elegir y ajustar tu casco
Todos los días vemos ciclistas circular por la calle sin casco, en la Ciudad de México o como en cualquier otra ciudad, es normal ver a los vendedores de tacos sudados verdaderos atletas del pedal, también a los repartidores de carnicerías, farmacias, panaderías etc. Cuantas veces no has usado una bici sin casco, o tus hijos, amigos novias, y cualquiera. La veras es que hay una cantidad de detractores de este que incluso se manifestarían en la calle si se hiciera obligatorio su uso.
¿Por que del casco? bueno primero para responder a esta pregunta deberíamos de preguntarnos ¿cuanto vale nuestra cabeza? si tu cabeza es prescindible pues no lo uses, la verdad nadie te va a obligar, algunos amigos míos se refieren a aquellos que no usan casco y aditamentos de seguridad como “Donadores de Organos” y es que nadie esta exento de sufrir un accidente y por más benévolo que este pueda ser lo mejor es traer algo que te proteja y la cabeza es la que más lo necesita
Si optas por llevar casco, he aquí algunas consideraciones a la hora de comprar y usar uno. Las siguiente ha salido a partir de los artículos de la OCU, Wikipedia y la NHTSA que puedes encontrar en sus respectivas webs.
Por qué los cascos son como son
Básicamente los cascos constan de dos partes: una película protectora de plástico o carcasa y una capa de poliestireno expandido.
La capa exterior protege al poliestireno del desgaste de los elementos (léase sol, lluvia, granizo) y lo mantiene unido y compacto ya que en este material tiende a formase pequeñas grietas se maltrata con facilidad pero es muy ligero y absorbe bien los impactos.
El poliestireno es el material más importante del casco porque es el encargado de absorver el impacto, aplastándose primero y rompiéndose después. Wikipedia nos cuenta que los cascos están optimizados para ser plenamente efectivos en caidas a aproximadamente 20 kilómetros por hora en los que no intervenga otro vehículo.
Si la velocidad es de 50 kilómetros por hora, por ejemplo, el casco hará que el impacto sea el equivalente a una caida a 45 kms/hora, eso sí, evitará cortes y rozaduras en el cuero cabelludo (nada desdeñable) y distribuirá la fuerza del impacto por un área mayor del cráneo. Es decir, sería la diferencia entre recibir un golpe con un martillo o con una sartén.
Hay varios tipos de cascos:
De carcasa dura o de carcasa blanda. Contra los golpes son más eficaces los de carcasa dura pero transpiran mucho peor y su uso es prácticamente inviable cuando se está haciendo un ejercicio físico intenso y la temperatura exterior no es bajo cero. Los cascos de carcasa dura son habituales entre los que practican descenso y otras variantes del ciclismo de montaña.
Bueno si tu cabeza cuesta solo $200.00 pesos comparte un casco de ese precio, a veces la calidad de absorción del casco es proporcional al precio, aunque hay sus excepciones lo recomendable es comprar un casco de precio medio que sea lo suficiente como para soportar una caída a 25 km/h.
Busca uno a tu medida y de preferencia que sea solo para tu uso, que te sea cómodo y usado de forma correcta, no es una boina o una gorra contra el sol, es lo que te puede salvar de un buen golpe y su correcto ajuste es importante.
Cálate el casco
Para que el casco proteja la cabeza como es debido debe estar bien ajustado. Esto es:

  1. El borde del casco debe estar aproximadamente uno o dos dedos por encima de las cejas, de tal manera que cuando mires hacia arriba puedas ver su borde.
  2. La correa que sujeta el casco debe estar bien ajustada. Lo ideal es que haya uno o dos dedos (depende del tamaño de los dedos) entre la barbilla y la correa. El cierre debe estar centrado justo debajo de la barbilla y en los laterales las correas deben hacer una “V” bajo la barbilla del propietario.
  3. El resultado final debe ser un casco que este fijo pero sin apretar. Este es el test para saber si lo has hecho bien:
  4. ¿Al abrir la boca te aprieta en la cabeza? 
Abre la boca lo máximo que puedas como si bostezaras. Deberás sentir cómo el casco presiona sobre tu cabeza. Si no es así ajusta más la correa de la barbilla.
  5. ¿Puedes mover el casco hacia atrás o hacia alante? 
De ser así desabróchatelo, ajusta la frontal deslizando la corredera hacia adelante. Luego abróchatelo y ajusta la correa en la barbilla.
  6. Para los que tienen el pelo largo, un truquillo: puedes ayudar a mantener el casco en posición haciéndote una coleta y pasándola en el triángulo que hace la cinta de ajustar y el propio casco. Dependiendo de la altura de la coleta así estará el casco de bien colocado.

Consejos variados

  • Los cascos caducan, como los yogures. Con el tiempo el poliestireno pierde elasticidad y ya no protege lo suficiente contra golpes. A modo de orientación te diremos que la edad media de caducidad de un casco es de 5 años, pero depende de marca y modelo
  • Asimismo, cuando el casco recibe su primer impacto fuerte deja de ser funcional: el material ha perdido tensión y no reaccionará de forma correcta en caso de caida. Así pues, si te has dado un golpe de consideración, cambia el casco.
  • Algunos fabricantes de cascos te hacen un descuento si llevas el casco roto cuando vayas a comprar el nuevo. Por ejemplo, cuando partí mi casco (marca Giro) fuimos con él a una tienda (dos años después de comprarlo y sin factura), y nos hicieron un 50% de descuento sobre el casco nuevo no aplica en todas las tiendas. Algunas marcas incluso te lo cambian en los tres primeros años después de la compra. El casco roto sirve a la marca para comprender cómo se cae la gente y mejorar su tecnología.
  • Para cicloturismo te recomendamos cascos con visera. Además de proteger contra el sol te quitan la lluvia de la cara que es una de las cosas más agobiantes cuando las nubes se deciden a abrir el grifo
  • Tamaño adecuado
Los cascos vienen en varios tamaños que varían según el fabricante. Mide la circunferencia de tu cabeza para obtener una talla aproximada. Pruébate el casco para asegurarte que te queda debidamente ajustado (o sea, que el casco no se deslice de lado a lado).

Los nuevos cascos traen unas almohadillas adicionales para ajustar la talla del casco. Combina las almohadillas para lograr que te quede cómodo, pero ajustado como es debido.
Si has crecido, saca las almohadillas. Si el casco cuenta con un anillo de ajuste tipo universal en vez de almohadillas, ajusta el anillo para que te quede cómodo, pero debidamente ajustado.
*Para una lista de tamaños según el fabricante, visita: Bicycle Helmet Safety Institute (BHSI por sus siglas en inglés).

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