Consejos de seguridad en la ciudad

Lo primero que me preguntan cuando digo que voy en bicicleta la ciudad es: ¿No es peligroso? 

Una respuesta a esta pregunta: no lo es si se toman una serie de medidas que se pueden llamar de conducción defensiva. Eso significa una conducción prudente y un poco espabilada, que no se limita seguir las normas de circulación, sino que además intenta preveer las posibles situaciones comprometidas antes de que estas se produzcan. Siguiendo estos consejos, en muchos años de ciclismo urbano no he tenido ningún problema remarcable.
Circula por el centro de tu carril en la medida de lo posible, y hazte respetar.Este es un consejo imprescindible. Aún hay mucha gente que circula arrimada a la acera, tanto en el carril de la derecha como el de la izquierda. Si lo haces te arriesgas a:
Que te adelanten sin respetar la distáncia de seguridad. Si eres conductor/a sabrás que una bicicleta que ocupa todo el carril te obliga a frenar, y esperar el momento oportuno para cambiar de carril y hacer el adelantamiento correcto. En cambio, una bicicleta arrimada despierta la tentación de adelantar, tanto si se puede dejar una distancia prudencial como no. Y si quedas “empanado” entre un coche y la acera, cualquier imprevisto puede ser fatal.
Tu principal problema serán el transporte público y los conductores con celular en la mano, aunque esta prohibido por el reglamento de cualquier ciudad, siempre encontraras imprudentes que creen que son multitareas, cuídate ademas de peatones imprudentes que bajan de la banqueta por cualquier motivo y no se quitan de la vía por ningún motivo a menos claro que utilices un timbre o cualquier cosa que les asuste y llame la atención, en mi caso ademas de una pequeña campanilla llevo un silbato de policía que es tan eficaz como traer sirena.
Que un coche estacionado abra las puertas sin mirar. Es un accidente frecuente, y que se debe evitar circulando por el centro del carril. Además, si ocurre, el responsable legal puede ser el ciclista.
Circula a la velocidad adecuada. Aunque a veces sea incómodo, en la medida de lo posible tienes que adaptar tu velocidad a la de la calle donde circulas. La solución está en escoger calles tranquilas, si no te es posible y tienes que ir por una avenida siempre circula por el carril de la derecha y lo más alejado posible de la banqueta, pues las coladeras y a veces la basura son obstáculos molestos y muy peligrosos, simple circula en el sentido del flujo vehicular es más fácil apra cualquier auto o peatón saber como reaccionar ante tu presencia.
Por la carretera hay que circular por el Acotamiento.
Hazte ver por la noche. Como decía un mensaje en típico humor inglés: “Be bright, be seen. Don’t be a has been”, que significa, más o menos: Se luminoso, se visible, no seas un “fué”. La luz de la dinamo tiene la ventaja de ser potente y siempre está disponible. Pero detrás es conveniente un reflectante, y una luz roja intermitente, a pilas, que no se apague cuando pares en los semáforos, usa si es posible un chaleco reflejante estos los encuentras en las tiendas de uniformes de policía o de seguridad industrial incluso hay luces para cascos no importa si pareces arbolito de navidad mientras mas visible mas seguro estarás en la ciudad y la carretera.
El tema del casco. Tu sabes cuanto vale tu cabeza, si vale poco no te lo pongas en mi experiencia este siempre me ha salvado de un buen golpe incluso de ramas que no alcanzas a salvar y en las caídas es indiscutible su importancia, hay quien decide no usarlo la ver da es irresponsable bajo cualquier circustancia.
Respeta las normas de circulación. Esto es evidente. Si no te las sabes, deberías pedir que te las enseñen antes de salir. De todos modos, en algunos casos conviene “adaptarlas”. Por ejemplo, en los semáforos, es mejor parar unos metros más allá de la línea, y así, cuando arranquen los coches, no tragaremos el humo, y tendremos unos metros de ventaja, en algunas partes de las ciudades no hay forma de pasar una avenida concurrida a menos que subas a puentes y pasos a desnivel hazlo solo si estas seguro de poder subir a una velocidad adecuada y si cuantas con una bici que te permita tener una marcha suave en las pendientes si no es así busca un puente peatonal.
Ata bién la bici. Aunque tu barrio sea tranquilo, y tus vecinos unas bellísimas personas, siempre hay “amigos de lo ajeno”. Lo mínimo es usar un candado tipo “Pitón”, o un buen candado en forma de “U” rígida, o mejor, los dos tipos a la vez (en este caso, el ladrón tiene que ser un auténtico manitas). Las cadenas de cable delgado se abren con un mordisco, o sea, que a lo más sirven para asegurar una rueda o el sillín. Las bicicletas viejas y despintadas no se salvan de esta recomendación. Hay que atar el cuadro y las dos ruedas, cosa que muchas veces no se hace bién.
Silba o canta. Pero deja la música en casa. Los auriculares no te permiten controlar el tráfico que se encuentra a tu espalda, los 5 sentidos son invariables y en combinación son los mejores aliados de tu seguridad te recomiendo que a menos que sea en una vía exclusiva de bicicletas escuches musica.

alexis

buenas recomendaciones, soy uno de esos que van “a lo loco” y si podrian ayudarme cada que hay carrera con mis amigos

Adrian

Gracias, buenas las recomedaciones.

Intentare seguirlas,

    Bici Mexico

    Ojala, mira que todo esto lo hemos sufrido en carne propia y pues como nadie nos enseño, pues que mejor que compartirlo

Comments are closed